Importancia de tener una buena salud bucal

La relación entre calidad de vida y salud es evidente. Es difícil entender que se pueda alcanzar un adecuado nivel de bienestar en ausencia de un estado de salud óptimo. Por desgracia, en muchas ocasiones no se valora suficientemente la importancia de cuidar el buen estado de nuestra cavidad bucal dentro de esa misma filosofía. Existen muchas situaciones en las que nuestros dientes, encías, mucosas, etc., nos pueden generar molestias; y en muchos casos una adecuada prevención podría haberlo evitado. Exponemos algunas situaciones clínicas, aunque no todas, que generan incomodidades y cuyo origen está en la cavidad bucal.

"Olvídese del precio, nosotros le damos facilidades para que pueda hacérselo"

Hipersensibilidad

Una de las molestias más frecuentes en nuestra dentición es la hipersensibilidad dentaria. En su presencia, los estímulos térmicos, alimentos ácidos o incluso el roce sobre los dientes generan molestias o incluso dolor de corta duración pero suficientemente intenso como para hacernos cambiar nuestros hábitos alimentarios o de higiene bucodental.

Boca seca

Otra de las molestias que pueden aparecer con frecuencia es lasequedad bucal o xerostomía. La ausencia de una adecuadahidratación de la mucosa oral por la escasa salivación genera una gran diversidad de sintomatología y complicaciones. En muchos casos, aparece sensación de irritación o quemazón en los tejidos blandos, mayor dificultad en llevar las prótesis removibles, mayor dificultad masticatoria y, en casos de gran severidad, un incremento en la aparición de caries dentales, sobre todo a nivel de las raíces dentarias.

Tener buena higiene oral no excluye la necesidad de revisiones, ya que algunas patologías bucodentales pueden estar por encima de la capacidad preventiva.

Halitosis.

La halitosis o mal aliento bucal a pesar de no generar molestias puede dificultar nuestro bienestar social. No todas las halitosis provienen de la cavidad bucal, pero sí un gran porcentaje. La microbiota de la cavidad bucal depositada alrededor de los dientes (placa bacteriana o biofim oral, cálculo dental) o en las irregularidades de la mucosa oral (generalmente en el dorso de la lengua) puede dar lugar a componentes volátiles que originan el mal olor. Cabe destacar que en estos casos la halitosis permanecerá de forma continuada, a diferencia de la que se produce como resultado de la ingesta de algún alimento (p. ej., el ajo) cuya duración es corta. Cuanto más descuidamos nuestra higiene bucal o alargamos más la frecuencia de visitas para recibir una profilaxis profesional que limpie nuestros dientes, más se facilita la aparición de halitosis.

La salud oral no se puede resumir en encontrarse aparentemente bien, al igual que la salud sistémica. Se necesitan mecanismos de control más estrictos para corroborar que realmente estamos bien y también para prevenir que en el futuro lo estaremos. Por tanto, una revisión dental anual o semestral, dependiendo de nuestra susceptibilidad, sería altamente recomendable en la inmensa mayoría de la población.